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Remembranzas culinarias


 

Que la comida nos trae recuerdos no es nada nuevo, que se lo digan a Proust y a sus madalenas. Esto viene a colación de que estoy metido en la cocina preparando un curry y he recordado la primera vez que lo probé. Yo debía tener 23 o 24 años y estaba en plena efervescencia de liberación homosexual, vamos, lo que viene a llamarse la fase puta que viene tras la salida del armario.

Estaba por aquellos entonces en una relación un tanto extraña con un tío que me sacaba catorce años y me parecía el tipo más interesante que he conocido nunca (lo siento por las parejas que he tenido después: ninguno ha superado ese listón): era mayor que yo, tenía una vida MUY interesante, amigos con los que tener conversaciones que retaban intelectualmente, gente con la que podía hablar de cocina y acto seguido debatir sobre María Zambrano, me llevaba a cenar a sitios donde ni se me hubiera ocurrido ir, visitábamos calas que nunca he vuelto a pisar… Volviendo al curry, éste chico, bueno, hombre, tenía un novio que vivía en Los Angeles (casi nada) y llevaban una relación abierta. Vamos, que se ponían los cuernos mutuamente con el conocimiento y el consentimiento del otro. La cosa es que el novio fue de visita a Santander y me invitaron a cenar a su casa porque iban a preparar curry. Ésa fue la primera vez que lo probé y, en honor a la verdad, me encantó.

Después han venido otros currys y otros hombres. Buenos, malos, mejores o peores. Pero ninguno igual.

mp3: George Michael “Outside”

Septiembre


 

Después de todo tu tienes tu vida
y yo simplemente estoy viviendo,
vuelve la ropa de temporada
aún no he decidido tu regalo de cumpleaños.

Algora “Septiembre”

Septiembre nos alcanzó con la palabra verano en la boca, con la costumbre del estío aún en nuestros huesos, con la típica escena del marido que vuelve a casa antes de la hora, sorprendiéndonos en los brazos de otra estación, cuando esperábamos que nos encontrara en flagrante adulterio.

Antes de que fuéramos capaces de reaccionar, el armario se pobló de jerseys, colores depresivos y hojas secas que hacía unos días se encontraban desterrados en algún rincón en el que esperábamos que durmieran el sueño de los justos, aconsejados por una envidiosa primavera que hace ya tiempo nos ha abandonado.

Conoce los rincones de la casa, de nuestras idas y nuestras venidas, así que Septiembre toma posesión de sus dominios sin disculparse ni quitarse los zapatos. Se siente cómodo volviendo al lugar al que pertenece.

Y en tu corazón. Al fondo a la derecha. Sabes que le echabas de menos.

mp3: God Help the Girl “Funny little frog”

Mis nostálgicas manías


Haciendo memoría he recordado uno de esos mensajes en cadena, en éste caso a través del fotolog. A mí me tocó hace unos cuantos años pero éstas manías siguen siendo vigentes. A saber

  1. Al salir por la puerta de casa siempre tengo que revisar si llevo las llaves encima. Normalmente, una vez en la puerta pongo el pie en el quicio y compruebo que mis llaves están en el bolsillo derecho del pantalón. Por extensión, siempre que salgo de casa de alguien con ese alguien pregunto si lleva las llaves encima. Oiga ha sido objeto varias veces de dicha manía.
  2. Yo no leo el periódico de delante a atrás. Tampoco de atrás a delante. Yo empiezo por el final y cuando termino con la sección de cultura paso a la primera página y continuo con el periódico hasta llegar, de nuevo a la sección de cultura. Si hay suplementos interiores me los salto y luego vuelvo sobre ellos.
  3. Siempre tengo que llevar un libro en la mochila, de ahí mi preferencia por los libros de bolsillo, aunque si tienen una buen edición mejor que mejor. Generalmente esos libros terminan bastante mal conservados por los viajes que se pegan en la mochila. Tiene la ventaja de que en cualquier sitio, sea un autobús o una cafetería, tengo algo para entretenerme.
  4. Tengo serios problemas para no corregir a la gente con respecto al uso del condicional y el subjuntivo. Cuando alguien comete dicho error, si hay confianza corrijo a la persona repitiendo la frase con el tiempo verbal correcto, si no, me tengo que morder la lengua (pero que conste que lo paso mal)
  5. No puedo beber un botellín de cerveza hasta el final. Es curioso, si es una caña no tengo problema para beberla hasta el fondo. Con un botellín, sea un cuarto o un media (o un quinto o un tercio, según el punto de este, nuestro país en el que me encuentre), soy incapaz, tengo que dejar un dedo de cerveza. Si bebo el final (porque estoy muy borracho o se me va la olla) normalmente tengo arcadas.

El original lo podéis encontrar aquí.

mp3: Craig David (ft. Sting) “Rise & fall”