Archivo de la categoría: poesia

Días 1 de septiembre


Queremos que

todos los días de

septiembre

sean día 1 para

que el verano

no se aleje demasiado.

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Vacuo


vacuo poema

Somos un montón
de espacios rotos;
ruinas de un pretérito
que construimos brillante
a medida de nuestras ambiciones,
no de nuestros sueños.

Acumulamos huecos.

Y huecos deambulamos.

 

Evolución


evolucion poema

Crecer
es dejar de tener las rodillas
llenas de heridas.

Envejecer,
creerse invulnerable.

Madurar,
darse cuenta que
las heridas van por dentro.

Deseo y hielo


Placer de nausea ajena,
me he acostumbrado
a masticar tornillos,
a impostar una religión,
un delirio,
una fábula
con la que vengarme
de la fingida repugnancia
de un deseo que te da la vuelta.

deseo y hielo poema

Me he convertido en fanático
de desnudar la carne
para vestir santos
y protegerlos del hielo
de un vacío.

Con la maldita costumbre
de hacer malabares
con cristales rotos,
marcapasos,
granadas de mano.

Ilusiones


ilusiones

Las ilusiones son armas
de destrucción pasiva.

Siempre están ahí
para apoyar el desengaño.

La desidia,
desposeyendote de ti mismo
como un tumor.

Resignación


Resignacin

Con la maldita displicencia,
del que se piensa ganador
abre la boca (no le cuesta)
diciendo qué es posible
qué es premiable.

Parece que el silencio le duele,
que deja indelebles escaras
sobre ese hormigón que llama piel.

Los indeseables suelen ser así
(¡Resignación!)
ignorantes de su mitra con orejas de asno,
felices en sus estratagemas de sátrapas.

Aprendizaje


Con el tiempo,
tendrás que aprender a tatuarte
los deseos en la piel
y los besos en los labios.

Clasificación arbitraria del dolor


Hay dolores brillantes
y dolores opacos,
otros pasajeros,
polizones,
cadenas perpetuas,
molestias que se olvidan,
padecimientos que se quedan,
fugaces y perennes,
poliédricos, fractales o planos.

Y cada uno te llama por tu nombre.

“Las cazadoras de hongos” de Neil Gaiman


Actualizado 3 de junio con las ilustraciones de Chris Riddell

Podéis leer el original aquí.

Este es un poema original de Neil Gaiman que escribió para un evento poético llamado “El universo en verso” organizado por  BrainPickings y que leyó su esposa Amanda Palmer en dicho evento.

La ciencia, como sabes, mi pequeña, es el estudio
de la naturaleza y del comportamiento del universo.
Se basa en observación, experimentación y medición
y la formulación de leyes que describen los hechos revelados.

Antaño decían que los hombres ya venían preparados con cerebros
diseñados para seguir a la carrera a bestias de carne,
para adentrarse a ciegas en lo desconocido
y encontrar el camino de vuelta a casa cuando se perdían
con un antílope herido acarreado entre ellos.

O, en malos días de caza, nada.

Las mujeres, que no necesitaron correr detrás de la presa,
tenían un cerebro que se fijaba en hitos y hacía caminos entre ellos
a la izquiera del arbusto de espinos y a través de los derrubios
y busca en el tronco del árbol medio caído
porque a veces hay hongos.

Antes del basto de pedernal o las herramientas de sílex del carnicero,
la primera de todas las herramientas fue un cabestrillo para el bebé
para mantener nuestras manos libres
y algo para acarrear las bayas y los hongos,
las raices y las buenas hojas, las semillas y caracoles.
Entonces el pilón de pedernal para quebrar, para aplastar, para moler o romper.

Y había veces que los hombres cazaban bestias
en lo profundo del bosque,
y nunca volvían.

Algunas setas te matarán,
mientras otras te mostrarán a los dioses
y algunas mitigarán el hambre en nuestros estómagos. Identifica.

Otras nos matarán si crudas las comemos,
nos matarán de nuevo si una vez las cocinamos,
pero si las cocemos en agua de arroyo y ese agua desechamos
y las volvemos a cocer y el agua volvemos a desechar,
sólo entonces las podemos comer con seguridad. Observa.

Observa el nacimiento de los vástagos, mide el crecimiento de vientres y la forma de los pechos
y mediante la experiencia descubre cómo traer con seguridad bebés al mundo.

Obsérvalo todo.

Y las cazadoras de hongos caminan los caminos que caminan
y observan el mundo y ven lo que observan.
Y algunas prosperarán y se relamerán,
mientras otras se aferrarán a sus estómagos y expirarán.

Así se harán las leyes y se dictará lo que es seguro. Formula.

Las herramientas que hacemos para construir nuestras vidas:
nuestas ropas, nuestra comida, nuestro camino al hogar…
todas esas cosas se basan en observación,
en experimientación, en medición, en verdad.

Y la ciencia, recuerda, es el estudio
de la naturaleza y el comportamiento del universo,
basado en la observación, experimentación y medición
y la formulación de leyes que describan esos hechos.

La carrera continúa. Una primigenia científica
dibujó bestias sobre las paredes de las cuevas
para enseñar a sus hijos, ahora alimentados de champiñones
y de bayas, qué sería seguro cazar.

Los hombres siguen corriendo detrás de las bestias.

Las científicas caminan más despacio, sobre la cima de la colina
y hacia el borde del agua, pasando el lugar de las margas rojas.
Cargan con sus bebés en los cabestrillos que han hecho,

liberando sus manos para recolectar hongos.

Y aquí podéis escuchar la lectura original.

Nos vamos de exposición. “Gloria Fuertes 1917-1998”


Cartel exposición Gloria Fuertes

¿Cuándo? Del 14/03/2017 al 14/05/2017

¿Dónde? Sala exposiciones Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa

¿Cuánto cuesta? Entrada gratuita

¿Y el horario? Martes a domingos y festivos 10:00 a 21:00h. Lunes cerrado

Se cumplen 100 años desde que Gloria Fuertes nació en el madrileño barrio de Lavapiés para hacer mejor el mundo en el que vivimos.

Entre las conmemoraciones, a las múltiples publicaciones en las que se desgrana su vida y obra (recomendadísimo el editado por Blackie Books que es una joya bibliófila) se añade esta exposición en el Centro Cultural de la Villa, Fernando Fernán Gómez.

El discurso expositivo se articula en torno a las distintas épocas vitales de Gloria con pequeñas aportaciones temáticas en la parte final del recorrido. Especial hincapie se hace en la época de la infancia y la guerra (in)civil mientras que la posguerra y épocas posteriores se quedan un poco desdibujadas.

Gloria Fuertes

Cada una de las secciones está identificada con un color y se divide en dos partes, una en la que se traza el contexto histórico y otra dedicada propiamente a Gloria. Reproducciones de fotos del Madrid de la época en una parte, imágenes y poemas de la autora en la otra. Y en el centro de cada sala un par de vitrinas en las que se exhiben documentos, fotos y objetos personales de la poeta. También cada sección empieza con un panel introductorio pero que está iluminado de tal forma que es prácticamente imposible de leer.

La exposición tiene un interesante valor testimonial en cuanto a recopilación de objetos de la poeta y a través de los que se traza una semblanza biográfica pero esta es tan somera que pierde fuelle al quedarse desdibujada.

La vida sentimental de Gloria queda pasteurizada en cayendo en el heteronormativismo: su relación con Chelo en la exposición no pasa de ser una amistad; Phyllis Turnbull queda desdibujada y se mezcla con la estancia en Estados Unidos. Ninguna mención sobre la casa que compartieron en Chozas de la Sierra (hoy Soto del Real) desde la que crearon una Biblioteca Infantil Ambulante para los niños de la zona.

Gloria Fuertes

El centenario de Gloria está sirviendo para reclamar su figura como escritora para adultos más allá de la fama que se ganó como poeta de guardia para niños y del ripio fácil que crearon los “Martes y 13”. Pero reivindicar a la poeta es reivindicar a la persona y en este aspecto es en el que me parece que la exposición falla.

Dicho esto, no os la perdáis porque estar con Gloria Fuertes siempre merece la pena. Y anonadarse ante la belleza de sus poemas y lo ináudito de sus vivencias siempre te hace sentir bien. Y celebrar que está en nuestras vidas.

Gloria Fuertes exposición

Gloria Fuertes exposición

Gloria Fuertes exposición

Gloria Fuertes exposición

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