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Beeee beeee


 

sheep

Ya que nos venden a los lobos,
los pastores que tanto porfiaron
con su llegada,
el degolladero sigue
sin ser una opción
y escapar no tiene viso alguno
de llegar a cualquier parte.
 
Si esto fuera una película del oeste,
nos creeríamos capaces
de vender caro nuestro pellejo
impostando un rostro impenetrable
tras el que esconder
nuestro interior de perro de porcelana.
 
Las puertas al campo
son giratorias para los rabadanes
que solo pisan las alfombras
rojas de nuestras vergüenzas,
les damos las gracias por el fuego
les damos las gracias por el sol y la luna,
balamos de agradecimiento
cargando con nuestros yugos.
 
Desde este lado de la verja
deberíamos ser capaces
de escandalizarnos
por su incestuoso encamamiento,
pero es mejor aplaudir a los focos,
sonreír ante la cámara,
arrancarnos la piel
por otros cinco minutos de fama.

mp3: Extremoduro “Sucede”

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Lejos (de casa)


 

Cambia de piel, busca una excusa.

El tiempo se ha roto de tanto vapuleo.

No es que te haga falta justificar
esa boca de desierto,
mas se hace necesario
convivir con el resuello del pecado.

Como una meretriz de saldo
desgranas amantes a granel
que nunca tuvieron nombre
ni sombra en la pared.

Taconea tus zapatos
enjaretados de rubí,
con tu mejor cara de mártir
di que quieres estar lejos de casa.

Firmada la sentencia sólo resta bajar el telón.

mp3: Christina Rosenvinge “Tok, tok (acústico)”

Patronaje


 

Y si muero por encontrar en ti
las anchuras de un lugar
que se me había quedado estrecho.

Aún así, sabiéndome
en éste pretérito imperfecto,
descubrir que no soy lo que espero
es reiterar lo evidente.

Que me duele el silencio
y me escuecen las palabras
que se escudan en otros cuerpos que nunca conocí.

Porque para salir de
este laberinto en ruinas
tendría que volverme minotauro,
bastardo de una condena
que se ofrece en los anuncios por palabras.

Deseo vinagre para las heridas,
acumulo rencores como cheques al portador.

Qué has hecho conmigo,
simiente del mal augurio,
que se me destierra el alma de éste frágil recoveco.

mp3: 30 seconds to Mars “Kings and Queens”

Sálvate


 

lemat 

Se adelantan los vientos de la primavera
huele a romero y a humedad,
la bayoneta cruzada en la espalda
con la vieja manía
de construir castillos en el aire.

Cruzando calles a ciegas,
el loco del tarot no despegará
                                      los labios.

Habiendo perdido la costumbre
de batallar contra pesos pluma,
se hace cuesta arriba
la tradición de inmolarte.

Sálvate de los tiempos de bruma.

Sálvate de la cordura traidora.

Sálvate de la insidiosa morriña.

Ajustando cuentas con el destino
trazado en la palma de la mano,
arena de reloj
llenando los bolsillos.

Pudiendo ser tu propio adversario
te convertiste en tu esclavo.

Se adelantan los vientos de la primavera.
No osan pasar más allá del zaguán.

mp3: Moloko “Come on”

Divertimento


Que tu doble en las escenas de cama
tenga antecedentes penales
no es óbice
para que tomes posesión
de los asientos de atrás
de todos los coches.

No es que sea malo.

Es que reduce tu tarifa habitual
a mera caridad.

Carta de ajuste


Quiero que sepas que me he acostumbrado

a tus putas escenas de ahora me marcho,

lárgate ya de verdad que sería una suerte

si no vuelvo a verte

en los próximos años

Los Planetas “Pesadilla en el parque de atracciones”

No te lo mereces, pero me siento generoso,
tanto, como para dedicarte el más salvaje
de los adioses que he compuesto con mi desprecio,
tan poco, como para saber que te olvidaré
cuando sucumbas a las aguas de Léteo.

Nunca una despedida supo tan desafectada,
tan lejana y, al mismo tiempo, tan deseada,
recoge tu amargura y tus cosas,
a la repulsa no me apetece ponerle nombre.

Por desgracia, la semilla de tu rencor
no se abortará con esta partida,
vendrán otros jardineros para regarla
con maldicencias y grandilocuentes gestos vanos.

Tal vez tu desgracia no es que seas mala,
es que la vida te ha llevado por ese camino.

Te desearía la suerte de la que careces,
pero solo encuentro compasión para aquellos
a los que los hados tropiecen en tu camino
de zarza, de almizcle, de nausea contenida.

Que la dentellada de tu cizaña cicatrice,
que en tu ausencia las aguas tornen a su cauce,
lo diques de tu desidia arrastrados por tu ausencia
y verbigracia de tu silencio ardas en el olvido.

Mentiría si te dijera que te extrañaremos,
convertida en un odioso recuerdo que se difumina
hasta convertirse en la anécdota de noches
de humo, alcohol y flashes de cámara.

Sé que el camino de tu desgracia no es la maldad,
pero espero no volver a tropezar en tu piedra.

DESPEDIDA Y CIERRE