Archivo de la categoría: opinion

España, una, disoluta, corrupta y en venta


Es la primera vez que reblogueo una entrada pero esta debe ser compartida y leída.

El Periscopio

La tragedia se consumó. Artur Mas, el presidente catalán, firmó su desafío soberanista. Y no solo eso, deja el destino de Cataluña en manos de la movilización callejera, una Lluita de Carrer, emparentada, quién sabe, con la Kale Borroka. Se rompe España, la hora de activar el Estado de Derecho para tumbar al agresor de la unidad patria. El nacionalismo español salta en todo su apogeo. Con las luces del alba del día posterior a la firma del decreto catalán, Rajoy nombra centinela de la bandera nacional, para su custodia y respeto, a Soraya Sáenz de Santamaría.  La vicepresidenta del gobierno lo había dicho bien claro: Todos estamos sujetos a la ley, sin ley no hay democracia. Por eso activamos tan a menudo la máquina de fabricarlas. El PSOE apoya al PP porque, como ya declaró Pedro Sánchez, la deriva soberanista catalana es el principal problema de España. Consejo de…

Ver la entrada original 1.040 palabras más

Anuncios

The walking followers


Nadie sabe de dónde llegaron. De la noche a la mañana a Mariano Rajoy le han salido los followers de Twitter hasta de debajo de las piedras. Muchos de Oriente Medio. Otros tantos de India. El equipo que se encarga de la presencia en RRSS del presidente del gobierno no ha sido capaz de detectarlo hasta que en la mañana del 5 de septiembre ha saltado la liebre y gran parte de los medios de comunicación digitales se han hecho eco de tamaña irregularidad. Lo cual dice bastante poco de unos Community Managers que, por lo general, cuando meten la pata, lo hace por todo lo alto (aún recuerdo con sonrojo aquél hashtag #QueLaEnseñeRubalcaba o el la vuelta a la tortilla del #QueNoTeLienConLaSanidad)

Bww6svQIMAAONvQ.jpg-large
Fuente: https://twitter.com/ierrejon/status/507845401232162817

En primer lugar, algunas fuentes han apuntado hacia la compra de seguidores por parte del equipo del presidente para darle una mayor notoriedad en las Redes Sociales, donde otros políticos tienen una relevancia que hace que cada una de sus declaraciones tenga una impacto transmediático (perdón por el “palabro”) de alto calado, el más notorio de todos, esto es evidente, Pablo Iglesias. Él se ha erigido en el primer político 2.0 de esta suerte de democracia que tenemos en España, de forma que sus apariciones públicas en diversos medios de comunicación tienen impacto directo en las Redes Sociales y viceversa, sus tweets llegan a convertirse en noticia (lo cual nos llevaría a un periodismo que, a falta de capacidad de generar contenidos propios, se hacen eco de aquello que genera ruido en Twitter, Facebook o Youtube). Frente a su capacidad de usar las Redes Sociales para generar un impacto, están la gran mayoría de políticos que sólo utilizan dichas redes cuando están en campaña electoral para lanzar sus eslóganes y soflamas y cuyas cuentas a partir de ese momento duermen el sueño de los justos: el último tweet de Miguel Ángel Arias Cañete, candidato del PP al Parlamento Europeo, no tiene ninguna actividad desde el día 1 de Julio, lo que no quita para que su nombre haya sonado como candidato para ejercer la comisaría de Innovación (al final le corresponde la comisaría de Energía y Cambio Climático, que también tiene delito), o el caso de Iñigo de la Serna, alcalde de Santander y presidente de la Red Española de Ciudades Inteligentes (sic), que tampoco usa su cuenta desde el día 2 de junio.

Volviendo al tema que nos ocupa, por mucho que nos tiente la idea de creer que el equipo de comunicación de Rajoy sea capaz de llevar a cabo una chapuza de tal magnitud, hasta el más principiante de los Community Manager sabe (o debe ser capaz de intuir) que la clase de seguidores que se va a obtener con semejante estratagema no va a ser aquellos que interactúan y se hacen eco de las propuestas y noticias que aparecen en la cuenta del presidente, es decir, que no van a generar el impacto necesario. Ni ningún impacto. En resumen, comprar seguidores a lo único a lo que lleva es a una merma de la credibilidad.

Otra segunda posibilidad que también se ha lanzado sobre este misterioso caso (en este país, para variar, nadie sabe nunca nada: ni de la Gürtel, ni de los sobresueldos, ni de los jaguars en el garaje) es que se trate de un ataque por parte de algún personaje con escasos escrúpulos que busque con este escándalo mermar la credibilidad del presidente. No sería el primer usuario que se ve afectado por un ataque de este estilo, por ejemplo Ruben Sanchez, el cuál se hace eco de ello en éste artículo y, además cuenta bastante más cosas muy interesantes sobre las cuentas zombies y la trata de followers.

Una tercera alternativa, la que a mi me parece más certera, es que se trata de una chapuza con daño controlado:

  • Es evidente que Mariano Rajoy está muy lejos de ser una tuitstar y si tiene los seguidores que tiene es por su puesto, no por su poder de convocatoria ni por el interés de lo que tuitea.
  • Hay políticos españoles que le están comiendo la tostada en el plano del Social Media porque sí que saben utilizarlo (ver gráfico).
  • La única solución es conseguir más seguidores ¿cómo?
    • Comprando followers de una forma tan burda que se caiga directamente en la astracanada, al final el coste económico es de tan sólo unos 120€.
    • Dejando que la gente se de cuenta y empiece a hablar sobre el tema. El impacto en las diversas RRSS será enorme, los medios de comunicación tendrán una historia con la que generar contenido y llenar sus webs y sus informativos.
    • Eso atraerá a gente a la cuenta del usuario en cuestión y, muchos de ellos, le seguirán.
    • Twitter se encargará de dar de baja a las cuentas zombies, con lo que el presidente obtendrá publicidad gratuita de su cuenta,  y un crecimiento neto de seguidores, sin que su equipo tenga que cribar los seguidores falsos.

Tal vez este desarrollo sea un poco enrevesado, rocambolesco incluso, pero es otra de las maneras que usan para distraer a la gente de cómo nos están recortando nuestros derechos mientras ellos se están llenando el bolsillo.

 

 

Redes sociales: Espejito, espejito mágico…


Abres el Facebook y te encuentras con el reportaje fotográfico de las vacaciones en las Seychelles de tu amiga. Un poco más abajo, aparece la imagen de la hija de no sabes quién dando sus primeros pasos. Más allá, otros aparecen preparándose para ir a una boda en un entorno inigualable de belleza sin igual. La maravillosa cala en donde unos han estado tocando la guitarra en torno a una hoguera. Múltiples fotos de gatos. Una imagen del sushi del restaurante de la ciudad donde no es posible lograr mesa o, si se puede, no es factible pagar la cuenta y seguir comiendo el resto del mes. Todo el mundo parece que tiene una vida más (atr)activa que cualquiera de las estrellas de Hollywood. En ese momento te miras al espejo: estas en casa, recién levantado, con el café en la mano y con un careto que haría que Freddy Krueger se hiciera pis encima.

Hace años, antes de que existieran las redes sociales, lo más que ocurría es que un amigo te llamara desde mitad de un concierto para que escuchara la canción que más te molaba (al tiempo que mirabas con asco los apuntes subrayados del examen que tenías al día siguiente). O te mandaba un SMS diciendo lo que molaba estar en la playa (mientras tu pasabas la canícula en la ciudad). En épocas aún más pretéritas, lo que te enviaban era una postal o te lo contaban a la vuelta mientras tomabas algo. Ahora no. Ahora todo el mundo tenemos que hacer partícipe a todos de nuestras vidas y le damos una pátina de barniz para que luzcan más.

Nos hemos visto lanzados a la vorágine del “yo más” que se ha visto reforzada por nuestro espíritu voyeur, nuestro afán exhibicionista, un punto de envidia, todo ello envuelto en la inmediatez del internet y coronado con las Redes Sociales. Es evidente que no vamos a exponer nuestras miserias a los ojos de todo el mundo, ni de los amigos de los amigos, ni de los conocidos por eso elegimos los elementos de nuestra vida que son más fotogénicos, esos en los que mejor nos lo pasamos ¿por qué decir que estoy en la cola del paro si voy a pasar la tarde en la piscina y puedo sacar una imagen de mis piernas recortándose contra el cielo y subirla al momento a Instagram y Facebook?

Para aderezarlo aún más, para hundirnos aún más en nuestra autocomplaciente miseria, nos dedicamos a mirar las cuentas de Instragram de famosos diversos, niños ricos, socialités varias y (más recientemente) blogueras de moda¹, que nos trasladan a parajes de ensueño, hoteles fuera del alcance del resto de los mortales o prendas de ropa que cuestan el sueldo medio anual de quince trabajadores en España, todo ello fotografiado con las mejores máquinas, el encuadre preciso, la composición idónea, la mejor postproducción y después subido a la red de turno. Nos fustigamos sabiendo que nunca tendremos esas cosas y que, por mucho que vayamos a París, no podremos hacernos foto alguna en el front row de la Semana de la Moda.

Esas imágenes que ahora nos asaltan las celebrities, son una versión de las que antes aparecían en las revistas del corazón (las cuales ahora también se nutren de este material) tratando de vendernos una cercanía, una complicidad con esas personas que no es más que pura impostura, una forma de venderse como accesibles a todos. Se convierten en productos, en expositores que venden una mercancía, una sofisticada perversión de los anuncios que vemos en los banners de las páginas web. Nunca seremos lo que nos están vendiendo porque no son más que una campaña de publicidad de sangre caliente.

Por aquello de higiene mental, una medida que podemos emplear es poner cada cosa en su contexto. Sabemos que nosotros compartimos aquellos elementos de nuestra vida que mejor nos dejan (no necesariamente los que mejor nos retratan), es lógico considerar que el resto de nuestro entorno hace lo mismo. Por encima de esta primera cuestión lo que debemos tener en cuenta es que tenemos que aprovechar las Redes Sociales como elementos de comunicación y medios de expresión con los que contactar con la gente, no entrar en una competición en busca de la aceptación de los demás.

¹A este respecto, echad un vistazo de “The weakest blogger” en estoybailando.com Descuajeringue de risa garantizado.

El barómetro del CIS (o la madre que se lo imaginó)


marianada

Analizando los datos del Barómetro del CIS y comparándolos con las noticias de los periódicos mayoritarios me planteo si soy yo el que no sabe leer las encuestas o son los periodistas (o becarios varios) los que hacen lo que quieren con los datos. Me llama la atención el artículo del ABC donde confunden la estimación de voto (que en la encuesta es la pregunta 17) con los datos de a quién votaron los encuestados en las elecciones pasadas (en la encuesta es la pregunta 22a)

De los encuestados, el 92,4% y el 94% creen que la gestión del PP y del PSOE, respectivamente, es “regular”, “mala” o “muy mala”. Respecto a la confianza en los líderes, al 88,1% de los preguntados, Rajoy les da “poca” o “ninguna” confianza, mientras que respecto a Rubalcaba, el porcentaje sube a un 90,9%. Tal vez los partidos mayoritarios debieran plantearse qué hacer con sus cabezas electorales… Pero lo cierto es que les da igual, al fin y al cabo, el 11,8% votaría al PSOE y el 10,8% al PP y como la Ley D’Hont favorece a los partidos mayoritarios, se beneficiarían del 45,3% de los que no van a votar o que no han decidido su voto.

Todo así, que un 22,6% de los votos vayan a partidos mayoritarios quiere decir que vivimos en un país de traca.

mp3: Mastretta “El reino de Veriveri”

Del insulto como argumento político


insulto.

(Del b. lat. insultus).
1. m. Acción y efecto de insultar.
2. m. desus. Acometimiento o asalto repentino y violento.
3. m. desus. accidente (‖ indisposición repentina que priva de sentido o de movimiento).

insultar.
(Del lat. insultāre, saltar contra, ofender).
1. tr. Ofender a alguien provocándolo e irritándolo con palabras o acciones.
2. tr. desus. Dicho de una enfermedad: Atacar, acometer.
3. prnl. Cuba. encolerizarse.
4. prnl. p. us. Sufrir una indisposición repentina que prive de sentido o de movimiento.

insulto_small

Es bien sabido que para ser político no es requisito haber estudiado, que no se exige un mínimo de preparación previa alguna. Por no tocar el tema de los idiomas, especialmente el inglés. También se sabe que para ser político no es necesario haber trabajado nunca, pudiendo llegar a ser ministro, como es el caso de Fátima Báñez. Pero no sólo me refiero a la empresa privada. Es que si, por casualidad, aprueban la oposición que les de una plaza en algún organismo público, piden la excedencia y no trabajan ni un sólo día en aquel puesto para el cual (es una suposición) han tenido que estudiar hasta que han terminado con los codos pelados (la broma de las rodillas se me ha pasado por la mente, pero he preferido dejarla de lado).

Pues bien, llegan a su puesto de responsabilidad política porque su partido ha logrado la mayoría suficiente como para gobernar (es un decir, es bien sabido que el sistema electoral español, gracias a la ley D’Hont y el cociente Droop, es de todo menos justo y proporcional. Por no mencionar la alergia de los partidos “mayoritarios” a las listas abiertas) y es la hora de llevar a la práctica las promesas que les han llevado a su privilegiada nueva posición. Y ahí, los políticos, independientemente de su género sexual, son como los hombres: PROMETER HASTA METER Y UNA VEZ METIDO… os hacéis cargo ¿no? Empiezan escudándose en las excusas más peregrinas, en el “yo no quería, pero UE/FMI/Merkel/Conferencia episcopal me ha obligado”, “la herencia recibida” y el argumento estrella de todos los gobiernos “y el anterior más”.

INTERNET: EL ENEMIGO DEL POLÍTICO FALTÓN

Hasta hace relativamente poco las excusas eran relativamente útiles: la gente no tenía más acceso a la información que a través de la radio, la televisión y la prensa, era unidireccional. El españolito recibía la información y ahí se quedaba. Se podía cabrear más o menos, lo podía compartir con sus amigos, familia y compañeros de trabajo, pero no pasaba de la pataleta que se contaba a una serie de personas sin ninguna relevancia para el que estaba en el poder. Pero he aquí que eso cambió y llegó… INTERNET.

Seamos sinceros, la llegada de internet (mediados de los 90) y su generalización no supuso más cambio que un incremento descomunal de la información a la que el personal nos veíamos expuestos. No es hasta que se desarrolla el aspecto más social de la red (lo que llaman redes sociales o web 2.0) que la gente deja de ser el receptor pasivo de la información que recibe a convertirse en generador de la información. Hasta la llegada de Facebook o Twitter. Y entonces es cuando los políticos vieron que la población se desmadraba. Y les da miedo: antes podían soltar alegremente cualquier comentario jacarandoso que dejara al descubierto su incapacidad de gobernar o su desprecio por sus electores y, sobre todo, por el resto de la población del país: la repercusión de esos comentarios no iba más allá de unas cuantas pataletas sin importancia; desde que internet entró en nuestras vidas, sus argumentos y ocurrencias se difunden a tal velocidad que un error puede ser la chanza de la semana, poniendo a sus protagonistas en la picota.

Los ejemplos son múltiples y sangrantes. El más delirante es la explicación de lo que es una “indemnización en diferido”

Hasta hace poco tiempo, un dislate de esta envergadura se hubiera convertido en una mera anécdota. Pero hoy se comparte en las redes sociales, se hace chanza de todo ello a una velocidad inusitada. Vamos a conceder a ésta persona el beneficio de la duda y la vamos a considerar una persona inteligente: Está claro que ni ella misma se cree unas excusas que, pese a llevar por escrito, es incapaz de mantenerlas sin tartamudear y trabarse. Sabe que está faltando a la verdad y, al empecinarse en mantener su falacia, sus declaraciones se convierten en un insulto para la inteligencia del común de los mortales.

Aunque no es el único momento de insultos de ésta política, cuyos votantes son “los que pagan la hipoteca“. Afirmación que se volvió en su contra a través de Twitter con un hashtag justificado pero de cierto mal gusto (por más que lo comparta, creo que somos lo suficientemente educados como para poder evitar caer en la zafiedad)

Sus amplios conocimientos de historia la llevan a comparar esto:


(via @JaimeAlekos)

con esto otro:

porque “Se violenta el voto”. Claro. El problema es que la población, se ha cansado de argumentaciones, mentiras, despilfarro y corrupción y quieren recuperar el “demos” de la “democracia”, no meter una papel en una caja de plástico barato una vez cada cuatro años. Y eso atemoriza a los violadores de la democracia.

Esta señora es una de los que se han erigido en gurús del insulto como argumento político. Porque también podemos revisar los insultos de Arias Cañete: sugiriendo “duchas de agua fría para ahorrar energía” mientras comemos “yogures caducados“. O Martínez Pujalte indicando que los afectados por las hipotecas quieren la dación en pago “para poder comprarse otra vivienda“. Y claro, también está Alicia Sánchez-Camacho, que ante el descubrimiento de que se le triplicó el suelo se justifica diciendo “Hago lo mismo que han hecho otros presidentes del PP“. Sí, es una pena que la tradición entre los presidentes peperos no fuera emigrar…

Tampoco es despreciable el insulto y la falta de educación de Bárcenas que, estando en el ojo del huracán por haber hecho con dinero propio, ajeno, declarado, negro, legal e ilegal, todo aquello que le ha venido en gana, regaló a los periodistas (por ende, a toda la ciudadanía) una castiza peineta.

No sé si llamarlo insulto, pero lo que está claro es el desprecio que siente el presidente del Gobierno hacia la gente de su país. En un principio pensé que se trataba de la agudización de los múltiples complejos de los que ha hecho gala durante todos los años que ha estado en la oposición, pero no, lo que le ocurre al señor Rajoy es que se cree por encima del resto de los mortales y por eso hace declaraciones vía televisión de plasma a unos periodistas que están en la habitación de al lado. Sí, televisión de plasma, el enemigo de la política y culpable de la crisis económica (esas declaraciones también podemos considerarlas como un insulto).

ABORTO= ANALFABETISMO+TERRORISMO+FRACASO

Con la reciente modificación de la ley del aborto (esa que nos devuelve a los años 80) nos hemos encontrado con joyas del insulto que valen su peso en oro. Sin entrar en el hecho de que es un insulto a los derechos de las mujeres (jaleadas además por hombres y por sacerdotes) ciertas “políticas” también se han apuntado a la moda de defender las ideas mediante el insulto, como es el caso de Beatriz Escudero, una mujer que compara el embrión humano con el de los calamares. Si eso no fuera suficiente, la buena señora desarrolla una ecuación que pone en relación el nivel educacional de la mujer con la probabilidad de que aborte. Todo lo cual se basa en estadísticas que no cita. No vaya a ser que la realidad le rebata un (insultante) argumento. Es lo que viene a denominarse comunmente “hacer un Toni Cantó”. Al hilo de éste tema, los políticos, en concreto el pío Jorge Fernández Díaz no tardó en comparar el aborto con el terrorismo. Imagino que no es que quisiera insultar la inteligencia de la opinión pública sino que quería llevar a su terreno un tema que no compete al ministerio de Interior. A todo esto, me viene a la mente ¿por qué el aborto es competencia del Ministro de Justicia si, en realidad, es un tema de salud? Bueno, eso supondría que caería en manos de Ana Mato, que no sé qué es peor. Volviendo al tema del aborto, insultan a las mujeres llamándolas analfabetas y terroristas. Y Soraya Saenz de Santamaría, en lugar de mantener el perfil bajo, lo remacha diciendo que el aborto es un fracaso. Ahí lo llevas.

Y LOS CACHORROS QUE VIENEN DETRÁS

Nuevas (de)generaciones de políticos se están apuntando a ésta moda. Gente que estaba calentando el banquillo de las piscifactorias políticas (Nuevas Generaciones o Juventudes Socialistas) y que nadie conocía más allá de los implicados en políticas juveniles en el ayuntamiento/comunidad en la que viven. Suelen ser esos que aparecen con cara de apailados detrás del lider de turno cuando este hace un mitin en la ciudad de turno. Ahí nos encontramos a Beatriz Jurado afirmando que PSOE e IU “solo quieren jóvenes borregos” mientras el PP quiere jóvenes que trabajan. Ahí nos encontramos con el problema de la “movilidad exterior” que tan bien explicó la verborréica y devota de la Virgen del Rocio, Fátima Báñez: los jóvenes en España se están viendo obligados a emigrar. Los que se quedan es por que tienen un enchufe en el PP como es el caso de Carromero que cobra 50.000€ al mes por hacer no se sabe exactamente qué ni con qué mérito (más allá de conducir el coche en el que murió Osvaldo Payá), el de Juan Carlos Caballero cobrando 45.000€ por ser guapo o el de Miss Baleares 2009. Y como Beatriz Jurado no se queda a gusto con lo de (el silencio de) los borregos y envalentonada porque sus estulticias tuvieran un altavoz, no se sonroja en afirmar que Bañez es el hada madrina de los jóvenes. Somos más de 6 millones de personas deseando que lo demuestre.

MENCIÓN ESPECIAL: Juan José Pérez Macián

Este energúmeno se explayó en un artículo contra el 15-M en términos vergonzantes:

Híbridos de hiena y rata. Sí, os digo a vosotros: ¿Se os ha tragado la tierra?. ¿Os han comido los gusanos?. ¿Dónde estáis?. ¿Debajo de qué piedras os escondéis ahora?. ¿Por qué no se os ven ahora las rastras?. ¿No sabéis dónde está la calle de Ferraz?. ¿Ni la dirección de la Junta de Andalucía?. ¿Por qué no se os ve ahora con perros y flautas ante las sedes socialistas?. ¿No tenéis nada que decir a los de CCOO y UGT?. ¿No?. ¿No habéis sido capaces de autoorganizaros en tantos días que han transcurrido ya desde que la Juez Alaya desenredó el repugnante escándalo de los ERES de Andalucía?. ¿Habéis perdido todos el smartphone?. ¿Os habéis quedado sin whatshapp?. ¿Os lo ha desactivado el PSOE?. ¿O es que os parecen pocos millones de euros los 50 robados de las arcas públicas andaluzas a parados y necesitados?. ¿Que un sindicalista andaluz se haya embolsado cuatro millones y medio de euros a costa de los parados, ya no merece vuestra protesta airada y alimentada de insultos y agresiones con ese estilazo que os caracteriza cuando incendiais la calle Génova?. ¿O es que éstos chorizos de la izquierda sí os representan?.

No sólo no se ha retractado de sus palabras, es que su partido ni siquiera le ha amonestado. De dimitir no hablemos, por favor.

Tres perspectivas: Michel Onfray y un manifiesto hedonista


 

Revisando entradas antiguas he redescubierto las que escribí cuando me leí “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista” de Michel Onfray en octubre del año pasado y he decidido aglutinar las tres entradas en una sola. En un día festivo puede resultar interesante (o tedioso)

Perspectiva: el contrato hedonista

Hay pocos filósofos que me gusten tanto como Michel Onfray, tal vez sea porque es de los pocos a los que realmente entiendo. Tal vez sea porque sea el primero que me encuentro que me plantea que todo lo que he aprendido hasta ahora de pensamiento filosófico es sólo una de las caras de la historia, posiblemente la más aburrida y la más distante del ser humano en sí. Después de su “Tratado de ateología”, con el que me reí como nunca con un ensayo (esas pullas a Pablo de Tarso hacen que te mondes de risa sí o sí, mientras grita a los cuatro vientos que toda la moral actual está basada en la “pulsión de muerte”, la negación de la vida y la creencia en quimeras y cuentos) ahora estoy atacando “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista”, seguramente más árido pero, al mismo tiempo, más completo al aglutinar no sólo la metafísica de su pensamiento como hace en el primero, sino también su perspectiva sobre ética, erótica, política, estética y epistemología.

Divagando en la parte de ética, en la que propugnaba la constitución del Yo como elemento moral básico, dejando de lado las pejiguerías enraizadas en una moral judeocristiana de la que todos, en mayor o menor medida, somos deudores, cuando me encontré con la siguiente afirmación:

“[…], la etología da cuenta de esa falta de ética: cada cual evoluciona en un territorio reducido hacia su determinismo de macho dominante, de hembra dominada, de integrante de la horda o miembro de un grupo más extenso que otro. El reino de la tribu contra el de lo humano. La construcción de un cerebro ético constituye el primer grado hacia una revolución política digna de ese nombre.”

Michel Onfray “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista” Ed.Anagrama (2008) p. 106

Al principio me ha dejado un poco noqueado, dadas las circunstancias actuales no me veo como ninguno de los elementos mencionados por el filósofo: ni soy macho dominante, ni hembra dominada ni, mucho menos, integrante de la horda. Hasta que he caído en la cuenta de que se refiere a falta, a carencia de ética, no a una posición ética del Yo ante la vida. Así más adelante, he encontrado una magnífica descripción de las relaciones sociales actuales, tildando a los elementos anteriores de delincuentes relacionales, personas que no son ni responsables ni culpables, que dependen de una serie de disposiciones existenciales que hacen de ellos incapaces de sostener cualquier tipo de compromiso ético. A éste tipo de compromiso lo denomina contrato hedonista. Dice al respecto:

“Pues el contrato funda la relación ética. Somos seres humanos, y como tales, dotados del poder de comunicación. A través del lenguaje en primer lugar, sin duda, pero también por medio de miles de otros signos comparables a la emisión de un mensaje, a su decodificación, recepción y comprensión por un tercero. La comunicación no verbal, gestual, las mímicas del rostro, las posturas del cuerpo, el tono de la voz, las inflexiones, el ritmo y la inflexión de la palabra, la sonrisa, transmiten la naturaleza de una relación. En el grado cero de la ética se halla la situación.

Vamos, que antes de tener una relación con otra persona, antes de aceptar el contrato hedonista con otro, nos enfrentamos a la parafernalia de un lenguaje verbal y gestual que, en mi opinión, crea una “primera impresión” que va a condicionar los pasos posteriores de la relación en el plano ético. Continúa Onfray:

“Primer grado: la presciencia del deseo del otro. ¿Qué desea? ¿Qué me dice? ¿Cuál es su voluntad?”

A partir de la primera impresión, tenemos que inferir aquello que busca el otro, la persona con la que vamos a firmar el contrato… yo, hasta ahora, no tengo poderes telepáticos, la verdad.

“De ahí surge el cuidado necesario. Informarse del proyecto del tercero ante el cual me encuentro. Luego aclararle mi proyecto. Siempre a través de signos; el lenguaje, entre otros Ese juego de perpetuo de vida y vuelta entre las partes interesadas permite la escritura de un contrato. No hay moral fuera de esta lógica sinalgmática La relación ética puede darse sobre la información intercambiada.”

Al final se hace necesario acumular información con la que poder hacerse una imagen de los objetivos del otro. Desde mi punto de vista, evidentemente no por las palabras, gran parte del proyecto de gente que conozco consiste en medrar a costa de todo aquél que se cruce en su camino. Eso plantea el problema de no poder mantener el contrato con la otra persona, menos aún cuando te enfrentas a todo un grupo. ¿Qué dice Onfray al respecto?:

“En el caso del delincuente relacional, en cuanto ha quedado integrada la información, y en caso de amenaza contra la tranquilidad existencial la solución exige una reacción adecuada: la evitación.”

Con otras palabras, pasar de ellos para mantener la tranquilidad existencial de uno mismo. Aún añade:

“El hedonismo se define de modo positivo por la búsqueda del placer, sin duda, pero también de modo negativo, como evitación de las situaciones de displacer. Los psiquismos deteriorados corrompen lo que tocan. Salvo deseo de automutilación -ética contractual-, la expulsión permite restaurar la paz mental y la serenidad psíquica.”

Leches, de “psiquismos deteriorados” podría hacer un listado prolijo hasta el exceso. Y además, como la sabiduría popular indica: Dios los cría y ellos se juntan. Es obvio que un psiquismo deteriorado no es capaz de percibir el deterioro del prójimo, como tampoco es consciente de lo que puede suponer para su propia psique: renuncia a la propia personalidad, incapacidad de tomar decisiones, comunión con el papel asignado dentro de la comunidad sin llegar a plantearse en momento alguno, las capacidades propias para desempeñar otro rol. Onfray nos da su beneplácito para evitar a éstos elementos que pueden llevarnos al displacer (que gran término!) y nos presenta unas pautas para cuando no es posible dicho distanciamiento (vamos, el momento en el que me encuentro, que no me queda más remedio que bregar con un manojo de psiquismos deteriorados que yo llamo “personalidades tóxicas”)

“En algunos casos, el distanciamiento no es posible, porque se trata de personas con las que, por múltiples razones, estamos obligados a permanecer en contacto. Queda, pues, la solución ética, la buena distancia, lo que denominé La construcción de uno mismo la Eumetría. Ni demasiado cerca, ni demasiado lejos. Ni distanciamiento radical y definitivo, ni proximidad que expone al peligro. No exponerse, no entregarse, no confiarse, guardar los secretos, practicar la distancia, ejercer la discrección, mantener la cortesía, la buena educación y el arte de las relaciones fluidas pero distantes. ¿El objetivo? Evitar poner en peligro el núcleo de la identidad.”

Michel Onfray “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista” Ed.Anagrama (2008) p. 109 y siguientes

No puedo estar más de acuerdo con su postura, sin embargo me conozco lo suficiente como para no ser capaz de mantenerla de entrada. Mi capacidad de descubrir personalidades tóxicas a priori es nula y, cuando lo descubro, siempre es demasiado tarde, lo que les da a los psiquismos deteriorados una ventaja sobre la relación, ya que para cuando se trata de llegar a la relación distante, tienen argumentos que tratan de usar como armas arrojadizas. Aunque claro, también es gracioso observar la incapacidad de estas personalidades de distanciarse del elemento que les produce suspicacia, siendo capaces de hacerlo únicamente, cuando se encuentran respaldadas por el grupo mentado anteriormente.

En definitiva, aplicando la lógica hedonista expuesta, me dedicaré a seguir tratando de evitar el displacer.

Perspectiva: el pacto erótico

Siguiendo con las disquisiciones filosóficas de Michel Onfray, en el libro que me estoy leyendo tras bregar con disquisiciones sobre las relaciones interpersonales que ya traté en la parte anterior pasa a hablar de las relaciones desde un plano más “íntimo”. Por supuesto, uno no puede dejar de verse reflejado y ver reflejado el mundo que le rodea, en sus palabras, en las ideas que lanza como bombas atómicas contra la conciencia del lector.

En un principio contrapone los conceptos de eros pesado frente al eros liviano. Ambos conceptos parten de la interacción erótica entre dos seres humanos, si bien, en el primer caso, esa interacción se ve lastrada por el peso de una moral judeo cristiana que nos lleva a considerar el sexo como algo sucio y, por extensión, las reacciones físicas, el deseo, la líbido, son denostables y punibles ¿cómo se las castiga? Con la amenaza de distanciamiento de ese dios omnipresente y ausente, de que jamás llegaremos al prometido reino de los cielos. Pero la mala fama del eros en su vertiente hinca sus raíces en un sustrato más profundo: en la perpetuación de un modelo falocéntrico de sociedad en la cual el hombre, para someter a la mujer, crea un reflejo de la corte celestial, convirtiéndose en el “dios” de su casa a la voluntad del cual el resto de entes dependientes debe doblegarse. Eso, sin contar la percepción finalista del acto sexual: se fornica para procrear, cualquier otra finalidad, mucho más, la búsqueda del placer por el placer (viva MacNamara) no es más que pecado.

El eros liviano, por su parte, propone una interacción entre dos personas que se aceptan a sí mismos sin los inconvenientes de verse sometidos a una situación de dominación, de preponderancia del uno sobre el otro. Una relación entre iguales en la que el contrato hedonista se transforma en pacto erótico. Claro, que esto no es tan fácil como se puede plantear a primera vista. Dado que nos vemos inmersos en una sociedad que, pese a considerarse laica, lo único que ha hecho ha sido quitar a dios de la ecuación para reproducir los modelos éticos judeo cristianos prácticamente al pie de la letra, la búsqueda del placer, las relaciones sexuales, se ven desde una perspectiva que las distorsiona. Para rematarlo, en el saco metemos al amor y ahí ya sí que la liamos del todo. Dice en un momento dado:

“Construirse como máquina célibe en la relación de pareja permite evitar en lo posible la entropía consustancial con las disposiciones fusionales. Para evitar el esquema nada, todo, nada que caracteriza a menudo las historias fracasadas, mal, poco o nada construidas, vividas día a día, impuestas por lo cotidiano, vacilantes, la configuración nada, más, mucho me parece preferible.”

Michel Onfray “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista” Ed.Anagrama (2008) p. 130

Ambos dispositivos parten del mismo punto: nada, es decir, dos personas que no se conocen previamente, se encuentran y empiezan a formar un pacto erótico entre ellas. Ese pacto, en el primer caso, convierte a una de las partes en todo para la otra, cosa que no tiene por qué ser, necesariamente, bidireccional, y cuando entra en juego la entropía propia de los seres humanos ese todo se transforma en un lastre que, en la mayoría de los casos se convierte de nuevo en nada e, incluso, menos que nada. La típica historia de A conoce a B, se enamoran hasta las trancas, se casan, son felices hasta que A siente que B molesta o a B le parece que la relación con A no funciona, y terminan separándose o divorciándose o lo que sea, con lo que vuelven a convertirse en dos extraños el uno para el otro, sus caminos divergen. En el caso del dispositivo nada, más, mucho, según Onfray, nos encontramos lo siguiente:

“[…] parte del mismo lugar: se encuentran dos seres que no saben aún que existen, y luego construyen sobre el principio del eros liviano. A partir de ese momento se elabora día a día una acción positiva que define el más: más ser, más expansión, más regocijo, más serenidad adquirida. Cuando ésta serie de más permite alcanzar una suma real, aparece el mucho y califica la relación rica, compleja, elaborada según el modo nominalista.”

Michel Onfray “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista” Ed.Anagrama (2008) p. 130

Me encanta eso de “el modo nominalista” pues concreta mucho a lo que es la otra persona, despojándola de los finalismos utilitarios de la relación más “romántica”, en otras palabras, propone una separación de la idea romántica de las relaciones, con todo el sedimento que las novelas rosas se han encargado de dejar en nuestro inconsciente colectivo, para proponer unas relaciones libres de cargas más allá de las que seamos capaces de acarrear, lo que supone que no nos veremos en la tesitura de tener que cargar con compromisos que nos veremos obligados a dejar de lado ante la imposibilidad de llevarlos adelante.

¿Qué pasa con la reproducción? Qué gran pregunta, que Onfray solventa así:

“La posibilidad fisiológica de concebir un hijo no obliga a pasar al acto, así como el hecho de poder matar no instituye de ningún modo el deber de cometer un homicidio”

Michel Onfray “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista” Ed.Anagrama (2008) p. 131

Sí que es un poco exagerado, pero es real como la vida misma, la posibilidad de tener hijos no significa, necesariamente que nos tengamos que reproducir. Además, no podemos dejar de tener en cuenta el hecho de que la crianza de un hijo no es lo mismo que la educación que, de antemano, según el filósofo:

“Freud, no obstante, ya nos previno: se haga lo que se haga, la educación es siempre fallida.”

Y deja un adorable recadito al padre del psiconálisis:

Una mirada a la biografía de su hija Anna le da toda la razón”

Michel Onfray “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista” Ed.Anagrama (2008) p. 133

(La hija del vienés debía tener un complejo de Electra que no se lo debía saltar un gitano y, mientras su padre demonizaba la homosexualidad y calificaba a la mujer como “un hombre sin pene”, hay claros indicios de que su descendiente era lesbiana)

Volviendo al tema que nos atañe (que como empiece con Freud no paro) no creo que Onfray denoste el tener descendencia, sino que hay que tener claro las responsabilidades que conlleva: criar no es educar (Amén)

En resumen, detrás de un instinto animal que todos poseemos, existe una razón erótica que sublima la energía salvaje que suponen las relaciones carnales para transformarlas en un juego erótico entre dos iguales.

Perspectiva: Una bioética prometéica

Volviendo a los derroteros del franchute, me he terminado ya “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista”, esa suerte de síntesis del pensamiento filosófico de Onfray. Cierto es que la última parte, la dedicada a la política y a la estética decae mucho, muchísimo, dado que el hombre trata de sintetizar tanto sus opiniones que, al final, todo se queda en meras pinceladas sin llegar a concretarse en nada tangible. Pero entre ambas partes aparece la parte de la bioética, todo un trallazo con las perspectivas preponderantes hoy en día. El epíteto de prometéico, nos remite al mito de Prometeo según la wikipedia:

En la mitología griega, Prometeo (en griego antiguo Προμηθεύς, ‘previsión’, ‘prospección’) es el Titán amigo de los mortales, honrado principalmente por robar el fuego de los dioses en el tallo de una cañaheja, darlo a los humanos para su uso y ser castigado por este motivo.”

¿Qué es lo que busca el Prometeo mitológico? El bien de la humanidad ¿Busca la bioética actual el bien de la humanidad? Obviando el tema de los beneficios escandalosos de las empresas farmacéuticas, la cruda realidad es que no buscan el bien de la humanidad sino la paliación de los males del ser humanos, algo realmente distinto puesto que adopta una perspectiva desde la muerte, desde el dolor, en vez de mirar a la vida, a la ausencia de ese dolor. Esa perspectiva necrófila proviene, una vez más, de mitos católicos según los cuales la vida es sufrimiento en éste valle de lágrimas y todas esas cosas que les gustan tanto a los sacerdotes (no me estoy refiriendo a jóvenes efebos, no nos desviemos del tema), disgregando de forma traumática el cuerpo físico del cuerpo espiritual. Onfray no niega cierta transcendencia en la esencia del ser humano, a lo que se opone es a desligarla de la esencia tangible del ser. El objeto del modelo corporal impuesto por la teocracia es el cuerpo angélico, libre de mácula el cual, el hombre, como elemento carnal, jamás podrá alcanzar (viene a ser lo que nos pasa en ésta sociedad de la imagen cuando vemos las fotos de las/los top models de proporciones áureas y las extrapolamos a lo que vemos en el espejo cada mañana, no deja de ser lo mismo, pero tangencializando el modelo de perfección en personas concretas) para desligarnos de ese modelo angélico Onfray propone:

“(…) exponer el cuerpo nominalista, ateo, encarnado, mecánico, aun cuando esta mecánica, mucho más sutil de lo que afirman sus adversarios espirituales, merezca una afinación conceptual y teórica. Desmitiquemos la carne, depurémosla de fantasmas, ficciones y otras respresentaciones mágicas. Abandonemos la era del pensamiento primitivo y entremos en una verdadera época de la razón.”

Michel Onfray “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista” Ed.Anagrama (2008) p. 175

La bioética en general, con todo lo que ella conlleva de medicina e investigación, en estos momentos está instalada en lo que denomina una “heurística del miedo“, lo cual conlleva una paradoja en la base de éste concepto, puesto que si heurística la definimos como “la capacidad de un sistema para realizar de forma inmediata innovaciones positivas para sus fines” (fuente: Wikipedia), nunca la podremos alcanzar desde la perspectiva ¿De dónde nace ese miedo? De una concepción crística de un cuerpo pecaminoso y condenado al dolor.

Enseñemos el terror ontológico para producir inmovilidad tecnológica. Resultado: el triunfo del principio de precaución, que marca la victoria del conservadurismo.

Michel Onfray “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista” Ed.Anagrama (2008) p. 175

Propuesta la superación del cuerpo humano, llegando al cuerpo poshumano en una búsqueda de la felicidad, no en la persecución de los cuidados paliativos del dolor, Onfray plantea el medio para llegar a dicho objetivo: las transgénesis. Es decir, el uso de los medios genéticos a nuestro alcance sin pasarlos por la perspectiva de esa heurística del miedo.

La medicina transgénica (…) frena la omnipotencia de la medicina agonística qie, la mayor parte del tiempo combate el mal con otro mal. Define una medicina distinta, pacífica, que neutraliza la aparición de la negatividad (…)

Michel Onfray “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista” Ed.Anagrama (2008) p. 185

En resumen, Onfray propugna una medicina que nos lleve al bienestar, sí, pero a través de los medios que poseemos hoy en día a nuestro alcance, despojando de la negatividad con la que nos presentan cosas como la genética, la clonación, la transgénesis… Propone una medicina del gozo, y lo ejemplifica en la Viagra, diciendo:

da a la carne los medios del espíritu, muestra a qué se parece una farmacopea dionisíaca adaptada a la pulsión de vida

Michel Onfray “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista” Ed.Anagrama (2008) p. 188

En conclusión: usemos la medicina y los medios a nuestro alcance para vivir, no para evitar la muerte.

mp3: Hooverphonic “Vinegar & salt”

El orgullo del Tercer Mundo (o África empieza en los Pirineos)


 

Esta entrada no es la que tenía planeada colgar hoy, pero lo que he sufrido ayer merece que me desahogue un poco.

Se supone que vivimos en un país desarrollado, que pertenecemos a la Unión Europea (éste semestre, incluso, somos el país que la preside). Pues bien, con tanto desarrollo como el que tenemos, resulta que cuando hay una helada y cae una nevada, el país desarrollado se colapsa y vuelve a la edad de piedra, o de hielo, como prefiráis.

Así, un viaje de cuatro horas y medias se transforma en una odisea: mi tren destino a la Villa y Corte tenía que salir a 19:20 pero se retrasó hasta las 19:50 ¿Por qué? Sin explicación alguna, porque para qué le vas explicar nada a los sufridos clientes y viajeros. Que se joroben. Al menos ese era el careto de todo el personal del tren. Las estaciones se sucedían con más o menos normalidad. Y a las 23:00 se llegó a Valladolid donde, en teoría, había cambio de tren. Algo anunciado en la web de Renfe desde dos días antes. Sabiéndolo de antemano te plantéas que ya tendrán el nuevo tren preparado, que lo pondrán en el andén de enfrente y cambiarás de vía tan feliz sin más contratiempo… Craso error: el nuevo tren no estaba listo y nos dijeron que tardaría 45 minutos que se alargaron hasta casi la hora y media y lo pusieron en otro anden al que, para acceder, había que subir una pasarela de escaleras empinadas lo que, con los maletones que llevaba la gente lo convertía en una proeza digna de unos cuantos cantares de gesta. Al final el tren se puso en marcha llegando a su destino a las 2:00. En fin. Resignación. No va a haber metro así que habrá que soltarle la tela a esos majos señores que conducen coches y se hacen llamar Servicio Público: los taxistas. Lo que no se esperaba nadie es que el tren anterior todavía andaba esperando taxis y que estos aparecían con una frecuencia de uno cada cinco minutos. La cola de doscientas personas en la estación de Chamartín era de proporciones épicas. Así, a la intemperie hubo que esperar más de dos horas hasta que un simpático taxista (esto va sin coña, era majo de verdad) apareció para llevarme hasta mi casa. Hasta que apareció, un grupo de intrépidas damiselas se enfrentaron a los seguratas de Chamartín para pasar dentro de la estación y resguardarse del frío. La actitud de estos no es que fuera lamentable, es que fue tan delirante (uno de ellos llegó a decir “A mí no se me quejen y prendan fuego a la estación que es lo que tienen que hacer”) que llamaron a las fuerzas del estado que, como no tenían nada mejor que hacer, se presentaron en la estación. Hasta seis zetas y una furgoneta se presentaron en el lugar de los hechos. Poco más y nos piden que nos disolvamos por reunión ilícita. Y para más recochineo, a las 4:15 sale un policía con voz engolada que anuncia que van a abrir la estación para que los que quieran puedan entrar a resguardarse del frío pero que no se hacían responsables del lugar en la cola para los taxis. Qué gracioso. La estación de Chamartín abre sus puertas a las 4:30.

Al final, a las 4:35 logré llegar a casa. Sólo tardé 9 horas en llegar a mi destino.

Y digo yo ¿qué pasa en el norte de Europa cuando ocurren éste tipo de cosas? ¿No nos pueden enseñar nada a los pobres españolitos?

mp3: Snow “Informer”

Fachada


 

21122009 

Los planos existenciales por los que me muevo son prolijos en personajes curiosos, personajillos y cabareteras de medio pelo con pretensiones de algo mas que una vida opaca y anodina.

Mirad a aquel, por ejemplo, el que se cree el hombre perfecto: inteligente, divertido, atractivo… Todas las cualidades que adornan a los usuarios de Varon Dandy, Brummel o Agua Brava. Pero nadie es un buen juez de si mismo y la objetividad se distorsiona ante el espejo en el que nos miramos. La realidad sí que es imparcial y, de la misma forma que él ve la brizna en el ojo ajeno, los demás ven la viga que hay en el suyo. Pero mientras se encarga de señalar la brizna en los otros, tratando de librarse de toda mácula, los demás, los que son objeto de su inquina y su malevolencia disfrazada de humorismo heredero de la rancia tradición arevalista (o, para el caso, de Marianico el Corto) callan y otorgan, no por evitar la confrontación, no por darle la razón (que a veces tiene, aunque la pierda dadas sus formas) sino por la apatía que les invade ante tamaño despropósito de personaje. No pueden por menos que compadecer el esfuerzo,  consciente o inconsciente, que tiene que hacer para mantener una fachada que cuando accidentalmente se resquebraja muestra, en toda su opacidad, la mediocridad y zafiedad que lubrica sus engranajes.

Depende de la luz del ascua a la que acerque su sardina, pero todos los rostros que presenta, sonríen al interlocutor de turno, le regalan el oído con lo que cree que son las mejores palabras (aunque la mayor parte de las veces son términos rimbombantes cuyo significado desconoce y que, pocas veces, son las apropiadas para la ocasión) mientras espera el momento propicio en el que poder hundir el puñal en la espalda de la persona que tiene delante. El problema al que se enfrenta cuando trata de zaherir a alguien es la incapacidad de usar las habilidades sociales con cierta mesura, lo que se traduce en montar tanto estropicio como un elefante en una cacharrería cuando la discreción sería mucho más apropiada. No obstante, sus denodados esfuerzos por resaltar mas allá de los humos y las sombras de los bares le convierten en el máximo exponente de lo que no debiera ser nadie en su sano juicio. Afortunadamente, la experiencia, el paso del tiempo, pone a cada uno en su lugar y te dota de las armas y los escudos con los que evitar que las inquinas ajenas te afecten como lo hacen los mosquitos.

mp3: Black Eyed Peas (ft. Macy Gray): Request line

Perspectiva: una bioética prometéica


 

Volviendo a los derroteros del franchute, me he terminado ya “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista”, esa suerte de síntesis del pensamiento filosófico de Onfray. Cierto es que la última parte, la dedicada a la política y a la estética decae mucho, muchísimo, dado que el hombre trata de sintetizar tanto sus opiniones que, al final, todo se queda en meras pinceladas sin llegar a concretarse en nada tangible. Pero entre ambas partes aparece la parte de la bioética, todo un trallazo con las perspectivas preponderantes hoy en día. El epíteto de prometéico, nos remite al mito de Prometeo según la wikipedia:

En la mitología griega, Prometeo (en griego antiguo Προμηθεύς, ‘previsión’, ‘prospección’) es el Titán amigo de los mortales, honrado principalmente por robar el fuego de los dioses en el tallo de una cañaheja, darlo a los humanos para su uso y ser castigado por este motivo.”

¿Qué es lo que busca el Prometeo mitológico? El bien de la humanidad ¿Busca la bioética actual el bien de la humanidad? Obviando el tema de los beneficios escandalosos de las empresas farmacéuticas, la cruda realidad es que no buscan el bien de la humanidad sino la paliación de los males del ser humanos, algo realmente distinto puesto que adopta una perspectiva desde la muerte, desde el dolor, en vez de mirar a la vida, a la ausencia de ese dolor. Esa perspectiva necrófila proviene, una vez más, de mitos católicos según los cuales la vida es sufrimiento en éste valle de lágrimas y todas esas cosas que les gustan tanto a los sacerdotes (no me estoy refiriendo a jóvenes efebos, no nos desviemos del tema), disgregando de forma traumática el cuerpo físico del cuerpo espiritual. Onfray no niega cierta transcendencia en la esencia del ser humano, a lo que se opone es a desligarla de la esencia tangible del ser. El objeto del modelo corporal impuesto por la teocracia es el cuerpo angélico, libre de mácula el cual, el hombre, como elemento carnal, jamás podrá alcanzar (viene a ser lo que nos pasa en ésta sociedad de la imagen cuando vemos las fotos de las/los top models de proporciones áureas y las extrapolamos a lo que vemos en el espejo cada mañana, no deja de ser lo mismo, pero tangencializando el modelo de perfección en personas concretas) para desligarnos de ese modelo angélico Onfray propone:

“(…) exponer el cuerpo nominalista, ateo, encarnado, mecánico, aun cuando esta mecánica, mucho más sutil de lo que afirman sus adversarios espirituales, merezca una afinación conceptual y teórica. Desmitiquemos la carne, depurémosla de fantasmas, ficciones y otras respresentaciones mágicas. Abandonemos la era del pensamiento primitivo y entremos en una verdadera época de la razón.”

Michel Onfray “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista” Ed.Anagrama (2008) p. 175

La bioética en general, con todo lo que ella conlleva de medicina e investigación, en estos momentos está instalada en lo que denomina una “heurística del miedo“, lo cual conlleva una paradoja en la base de éste concepto, puesto que si heurística la definimos como “la capacidad de un sistema para realizar de forma inmediata innovaciones positivas para sus fines” (fuente: Wikipedia), nunca la podremos alcanzar desde la perspectiva ¿De dónde nace ese miedo? De una concepción crística de un cuerpo pecaminoso y condenado al dolor.

Enseñemos el terror ontológico para producir inmovilidad tecnológica. Resultado: el triunfo del principio de precaución, que marca la victoria del conservadurismo.

Michel Onfray “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista” Ed.Anagrama (2008) p. 175

Propuesta la superación del cuerpo humano, llegando al cuerpo poshumano en una búsqueda de la felicidad, no en la persecución de los cuidados paliativos del dolor, Onfray plantea el medio para llegar a dicho objetivo: las transgénesis. Es decir, el uso de los medios genéticos a nuestro alcance sin pasarlos por la perspectiva de esa heurística del miedo.

La medicina transgénica (…) frena la omnipotencia de la medicina agonística qie, la mayor parte del tiempo combate el mal con otro mal. Define una medicina distinta, pacífica, que neutraliza la aparición de la negatividad (…)

Michel Onfray “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista” Ed.Anagrama (2008) p. 185

En resumen, Onfray propugna una medicina que nos lleve al bienestar, sí, pero a través de los medios que poseemos hoy en día a nuestro alcance, despojando de la negatividad con la que nos presentan cosas como la genética, la clonación, la transgénesis… Propone una medicina del gozo, y lo ejemplifica en la Viagra, diciendo:

da a la carne los medios del espíritu, muestra a qué se parece una farmacopea dionisíaca adaptada a la pulsión de vida

Michel Onfray “La fuerza de existir. Manifiesto hedonista” Ed.Anagrama (2008) p. 188

En conclusión: usemos la medicina y los medios a nuestro alcance para vivir, no para evitar la muerte.

mp3: Tricky “Evolution Revolution Love”

Reflexión sociológica en voz alta


 

Los grupos (especialmente aquellos formados por elementos individuales carentes de personalidad y criterio) no solo necesitan un líder. También necesitan un enemigo, real o imaginario, autoimpuesto y buscado, contra el que unirse.

mp3: Slipknot “Wait & bleed”